APOYAR AL MEJOR TALENTO DE BAJA CALIFORNIA: PROPÓSITO DEL TBC
Dr. Alberto Odriozola Urbina
Director Académico General
Los demógrafos y los sociólogos persisten en que México es un país de pobres. Citan que de los 108 millones de mexicanos, 50 millones actualmente viven en la pobreza y que al menos 20 millones de entre ellos, viven en extrema pobreza, es decir que sobreviven con 13.00 pesos diarios de ingreso per cápita.
En el campo de la educación, todavía subsisten alrededor de 6 millones de adultos analfabetas; se atiende a 19 millones de niños en preescolar y primaria, 6 en la secundaria, 3 en educación media superior y solamente 2.6 millones a nivel educación superior.
La pirámide es bastante clara y aleccionadora. La Educación Superior en México, es un privilegio al que solamente el 2.4% de jóvenes puede tener acceso.
Tal parece que la concepción original del sistema educativo mexicano de lograr la profesionalización en 19 o 20 años de escolaridad, no ha dado resultados en varias vertientes; por un lado, se descuidó la formación en ciencias básicas, en civismo, en lógica y en ética; por otro lado, se polarizó la demanda hacia las ciencias sociales y administrativas y finalmente, nunca se ha logrado la vinculación entre el sector educativo y los sectores productivos y de servicios, dando como consecuencia una falta de pertinencia de la educación superior en general. Basta constatar los ya miles de profesionistas que después de haber invertido 20 o más años de su vida a formarse profesionalmente, ahora se dedican en el mejor de los casos, a vender productos de todo tipo, que nada tienen que ver con la carrera estudiada, o a manejar un taxi, a podar pasto, o a pintar o limpiar casas, para poder subsistir. Estos casos se ven por todo México.
La educación privada en cualquier país, se presenta como una alternativa a la educación pública, y comportas grandes y a veces radicales diferencias con ésta. De tal suerte que, mientras que la educación pública es “gratuita”, la privada implica costos para los estudiantes; la pública es masiva, mientras que la privada es selectiva y ofrece una educación personalizada; la pública es de naturaleza laica, mientras que la privada incluso puede ser confesional.
En los países desarrollados existe ya una Cultura de la Educación Privada, fomentada por el mismo Estado. En este sentido, no obstante que los costos para asistir a una Universidad privada sean estratosféricos, el mismo Estado provee un sistema de becas, de préstamos con intereses blandos y a largo plazo, o la posibilidad de pago con trabajo en la propia institución.
En México y particularmente en Baja California, existe mucho talento intelectual, artístico, cultural y deportivo, que no se cristaliza por la falta de espacios educativos en las universidades públicas, y por la carencia de recursos económicos para acceder a una institución privada. Ante ello, el TBC, desde su fundación, le ha apostado a apoyar al mejor talento de la entidad, como un reflejo de su gran compromiso social y en congruencia con su misión, visión, objetivos y metas.
TBC, a través de su programa de becas y ayuda financiera, ofrece 7 alternativas de beca y 4 de ayuda financiera, privilegiando la excelencia académica y deportiva. Gracias a ello, actualmente el 22% de sus alumnos, gozan de algún tipo de beca, y el 100% participan de la ayuda financiera que cada semestre y mes tras mes les ofrece la Institución. En este sentido, todo estudiante que por necesidades económicas probadas no tenga acceso a la educación superior privada, puede aspirar a una beca TBC, por su desempeño académico sobresaliente en la preparatoria, o por su talento artístico o deportivo. Basta con que muestre un verdadero interés por querer formarse a la altura de las circunstancias que actualmente se requieren de todo profesionista.
Hoy más que nunca, es necesario apostarle en México y particularmente en Baja California a la formación de capital humano con calidad y excelencia, pues es la única forma que tiene el País y el Estado mismo, de salir de la situación de postración en que se encuentra.
Solamente elevando significativamente los niveles de escolaridad de la población en general, y formando a los profesionales que se requieren, tanto en número, como sobre todo en competencias profesionales y humanas, para que sean capaces de resolver con calidad y excelencia, la problemática social imperante en el ámbito de su disciplina académica, se puede aspirar a salir del subdesarrollo como nación independiente, libre y soberana.
El Tecnológico de Baja California (TBC), desde su fundación, hace ya 16 años, mantiene su firme compromiso de contribuir a la formación de los mejores hombres y mujeres para Baja California y para México, y año con año lo está logrando, para bien de toda la comunidad.